Cuando faltan solo poco mas de 3 meses para la elección presidencial el panorama de la lucha social en Chile sigue adquiriendo tonos preocupantes. La presidenta Bachelet, quien en un principio asumió posiciones dubitativas sobre la forma de encarar las cada vez más complejas problemáticas sociales, se inclinó finalmente por la mano dura.
La actitud de intransigencia frente a las demandas sociales es bien evaluada en las oficinas de gobierno. Si bien algunos sectores agudizaron su lucha llevándolas algunas veces al extremo, son pocos los logros que pueden mostrar los distintos actores sociales y por el contrario, lo que queda claro, es que los costos de asumir una actitud de descontento son cada vez mayores.
Cuando empezaron a emergerlos nuevos actores sociales en lucha; estudiantes secundarios, deudores habitacionales, mapuches, contratistas, algunos asumieron con exagerado optimismo que este proceso terminaría por desestabilizar a la estructura política del país.
Sin embargo, si bien queda claro que el sistema de partidos chileno está en un abierto proceso de redefinición, queda menos claro si esta crisis tiene que ver con las protestas sociales. Más bien parecen dos procesos que corren en paralelo.
La apuesta de la Moneda de no transar , de endurecer su respuesta hacia los actores sociales más movilizados obligó a que estos últimos extremaran su respuestas, lo que tuvo tanto efectos internos como externos. La dureza de la respuesta policial y judicial, la criminalización de la protesta como dinámica hizo que en las organizaciones sociales se endurecieran y en algunos caos perdieran masividad, generando en cualquier caso un desgaste creciente entre las bases sociales. Y en el plano externo, la premura por responder a la embestida del gobierno impidió que los distintos actores sociales si quiera vieran la importancia de generar alianzas que fueran más allá de las meras demandas locales.
El resultado del éxito de la estrategia de gobierno es entonces lograr un desgaste en los movimientos sociales en términos internos, y un cierto aislamiento en términos de las relaciones externas de estos movimientos.
En definitiva, el próximo gobierno tiene ya marcada las pautas de como actuar frente al panorama social. Las respuestas de Bachelet han sido de contención, en ningún caso se ha solucionado la raíz de ninguno de los problemas que han generado y seguirán generando la protesta.
Alianza Territorial Mapuche Movilizada para recuperar sus Tierras
Territorios, organizaciones, comunidades mapuche agrupadas en una Alianza Territorial fundamentalmente de las zonas wenteche, lafkenche y pewenche; han tomado la decisión de iniciar un proceso de movilización progresiva orientada a la recuperación de sus espacios territoriales inmediatos e históricamente demandados como propios, a partir del día 23 de julio del año 2009, movimiento encabezado por su Gizol (principal) Logko Juan Catrillanca Antin
Para el vocero del Gozol Logko, el jóven werken Mijael Queipul de tan solo 21 años y fluido hablante del mapuchezugun (lengua mapuche) “este proceso obedece a una decisión propia como pueblo mapuche, pero también a la tozudez, la estreches de visión política y mentalidad retrógrada colonizante propia de la barbarie que ha tenido este gobierno hacia nosotros los mapuche, al no querer recibirnos ni escucharnos y menos buscar mecanismos de solución junto a nosotros”. Aquello, el werken lo argumenta a partir de las innumerables solicitudes, cartas y peticiones de entrevistas realizadas por los mapuche, con viaje de una delegación de 200 Logko y werken al Palacio de la Moneda incluido “por lo que podemos decir de cara a la ciudadanía tanto chilena como mapuche y también a nivel internacional que nosotros hemos cumplido a agotado las instancias que están nuestro alcance para dialogar, como siempre lo hemos dicho y hecho” sostuvo, visiblemente molesto el joven werken de la comunidad de temucuicui, puntualizando además que sólo en Ercilla son más de siete las comunidades que proceden hoy a recuperar sus tierras.
Por su parte, el logko del territorio lafkenche del Budi Jorge Calfuqueo, al ser consultado respecto de los alcances de esta alianza territorial como de la movilización misma sostuvo que “Nuestro criterio principal es ser Pueblo y por tanto buscamos la unidad en la acción que dice que sin tierra no hay mapuche, por eso, hoy partimos al menos con una decena de recuperaciones de tierras concretas, a lo que se sumarán nuevas comunidades y territorios en forma gradual, como en las zonas de Purén, Lleulleu, Cunco, Padre las Casas, Freire y otras comunas de las tres regiones al sur del Biobio, lo que significa que asumimos las consecuencias y los costo que ello significa, por nuestro propio futuro y el de nuestros hijos”, sostuvo el logko Calfuqueo, cuyo territorio agrupa a más de cincuenta comunidades de la zona costera del territorio mapuche.
Otro de los planteamientos de los logko territorialmente aliados, tiene que ver con que su mecanismo de articulación esta asociado a la propia historia tanto de convivencia interna como de resistencia de la nación mapuche frente a las invasiones hispana y chilena, dado que siempre existió una alianza conducida bajo objetivos comunes como nación. Por tanto, sume y respeta el rol de un Gizol Logko que junto con buscar la dimensión política del dialogo con el wigka, orienta y toma decisiones que los lof mapu asumen como corresponde, tal como lo indica Juan Catrillanca “no tuvimos más opciones que esta, nuestra gente está afligida y ya no podemos seguir esperando pues las tierras las necesitamos y allí debemos estar presente desde hoy hasta ganar, no hay más remedio para esta falencia que el gobierno no quiere comprender, no sabemos hasta cuando” sentenció enfático el líder mapuche.
Finalmente, las mapuche reiteran el llamado a la unidad en la acción ahora, pero a la unidad con fines colectivos, de pueblo, de lucha y de grandeza; por sobre la pequeñez de intereses personales y caudillistas con orientaciones wigkas ajenas; en ese sentido, hacen un reconocimiento y expresan su total solidaridad con Héctor Lleitur que recientemente ha sido víctima de persecución política-judicial.
Policía balea a Tres Mapuches por la Espalda
En uno de los predios al norte de Temuco, los mapuche enfrentaron por más de tres horas a las balas y gases de las fuerzas chilenas. Los mapuche, según declararon sus voceros, recibieron balazos por la espalda, quedando tres comuneros heridos. A la vez, uno de los representantes mapuche, el werken Mijael Queipul, fue detenido y golpeado por la policía. Desde el inicio del gobierno de Bachelet, los mapuche demandaron una Mesa de diálogo entre las naciones Mapuche y chilena, y desde hace dos meses plantearon una conversación directa con la representante del ejecutivo chileno, viajando incluso 680 kilómetros con precarios medios, llegando pacíficamente a la sede del gobierno, donde nadie les recibió, a diferencia de lo ocurrido en esta semana cuando en menos de 24 horas el gobierno generó una mesa política con transportistas y empresarios viales para la seguridad de camiones.