El Tratado Constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), fue aprobado en un tratado que lo establece como unidad de cuenta común para realizar transacciones comerciales. Fue firmado por los Presidentes del Estado Plurinacional de Bolivia, de la República de Cuba, de la República del Ecuador, de la República de Nicaragua y de la República Bolivariana de Venezuela en Octubre de 2009, y entró en vigencia el día 27 de enero de 2010, al ser ratificado por Cuba y Venezuela. En el mes de Julio de 2010 fue ratificado por Bolivia y Ecuador, y se espera la ratificación por parte de Nicaragua.
El desarrollo económico boliviano, desde la creación de la República, se sustentó en la explotación de materias primas, principalmente mineras. Ahora y durante mucho tiempo más, seguiremos viviendo de la explotación de nuestra base material. Durante muchos gobiernos y períodos de nuestra historia se intentó implementar políticas orientadas a darle valor agregado a la producción nacional.
¿Vino nuevo en odres viejos? Vuelve a hablarse de posneoliberalismo. Pero ahora para nombrar una idea de superación del neoliberalismo que, aunque cuestiona al capitalismo, aún tiene que construirse en o desde su realidad. De acuerdo. Pero ¿ese camino se recorrerá pensando desde el punto de vista del capital? ¿O creando las condiciones para ir debilitándolo? Si la respuesta fuera la primera, es bueno saber que esa experiencia ya tiene veinte años, y que ha sido un sofisticado camino para cumplir a cabalidad los objetivos de la contrarrevolución neoliberal para la expansión del capital transnacional destructor de vidas y planeta. Vayan aquí unas pinceladas para contribuir al debate.
El todavía incipiente proceso de unidad de sectores progresistas puede ayudar a impulsar un cambio que no ha sido tan grande como se esperaba con la llegada de Fernando Lugo al poder, tanto por la tibieza del Gobierno como por el bloqueo impuesto por las clases y medios dominantes.
"Ahora sí tenemos el camino abierto, entendiéndonos como bolivianos, un camino abierto,
dialogando con distintos sectores, para aplicar la primera Constitución aprobada por el pueblo boliviano"
Evo Morales, discurso del pasado 6 de diciembre
Los resultados de las elecciones generales realizadas en Bolivia el pasado 6 de diciembre son los que abrieron, de forma definitiva, ese camino hacia la aplicación de la nueva Constitución Política que termina de reconfigurar el nuevo Estado que va brotando en la Bolivia posible de hoy. Los resultados fueron contundentes a favor del proceso de cambio que vive el país y son una invitación inevitable a profundizar el mismo.
Ante los avances de las izquierdas en los países latinoamericanos el lobo está despierto e intranquilo y continúa dando muestras de su tradicional conducta autoritaria y descarada.
Las últimas elecciones municipales y regionales celebradas en la República Bolivariana de Venezuela, este 23 de noviembre de 2008, han arrojado una serie de resultados complejos que han permitido el surgimiento de lecturas múltiples y dispares a la hora de valorar estos comicios, la mayoría de ellas poco apegadas a la realidad. Tanto sectores de la oposición como del chavismo, han entrado en una dinámica de lanzar reflexiones al calor de la tensión postelectoral, que requieren una revisión desde una óptica más serena y sosegada.
Los medios de comunicación, tan afectos al sensacionalismo, no tuvieron alternativa y se vieron obligados a detallar los grupos que tratan de formarse para encarar los referendos en enero y las elecciones en diciembre del próximo año. Por supuesto que, metidos en el bosque de esas tentativas, no tienen espacio, ni quieren tenerlo, para ahondar en las razones de esta desesperación.
Durante mucho tiempo, la clase media se vio bajo la sombra de lo que muchos llamaron la sociedad civil. Ese entorno social, económico y apolítico en el que la posesión de propiedades los diferenciaba de la clase baja y cuyo sistema de vida, aún queriéndolo, no se acercaba al de la clase alta. Hoy por hoy, el incremento de calidad de vida de los que antes eran sectores empobrecidos de la sociedad, ha incluido a estos últimos en esa clase media, haciendo de ella, una clase media popular.
«Hoy Ecuador ha decidido un nuevo país. Las viejas estructuras han sido derrotadas por esta revolución ciudadana»: de esta forma, el Presidente Rafael Correa analizó la victoria del «Sí» al referéndum constitucional el pasado 28 de septiembre.
Un centenar de clanes familiares en Bolivia, poseen y concentran 25 millones de hectáreas de las tierras más fértiles, los bosques y enormes yacimientos de gas, petróleo, minerales y biodiversidad. Además, controlan la agroindustria, el comercio exterior, la banca, la casi totalidad de los grandes medios de comunicación y con todo ello el poder político. No por casualidad son los principales opositores al proceso de cambio que encara el Gobierno popular de Evo Morales.