El 28 de septiembre, el pueblo ecuatoriano el respaldó la nueva Constitución con 4.722.073 votos (el 64%) a favor, frente a los 2.075.764que obtuvo el No (28,1%). Por provincias, el sí se impuso en 23 de las 24 provincias del país inclusive en la ciudad costera de Guayaquil, feudo tradicional de la derecha y el No se impuso con el 55,43% frente al 38,79% solamente en la provincia de Napo. Igualmente, las comunidades de ecuatorianos que viven fuera del país respaldaron la reforma constitucional.
Se cerraba de esta manera un proceso constituyente en els que participaron más de 150.000 personas con más de 3.000 propuestas; además de los cientos de miles de personas que participaron en los y talleres de las mesas constituyentes que recorrieron el país y se daba cobertura legal a "la revolución ciudadana" planteada por el presidente correa.
Aportes de la constitución
Uno de los principales cambios que presenta la constitución es la clasificación de derechos bajo la garantización de los derechos del "el buen vivir". Estos derechos –garantizados ahora constitucionalmente- suponen una superación conceptual, bajo una perspectiva progresista, de los derechos recogidos en las constituciones de corte más liberal. De este modo, los derechos civiles son ahora los "derechos de la libertad"; los derechos colectivos, "los derechos de los pueblos"; los derechos políticos, "los derechos de participación"; y los derechos de los grupos más vulnerables, los derechos de las personas y los grupos de atención prioritaria.
Entre los nuevos aportes que realiza la nueva constitución en la práctica, "los derechos del buen vivir" reconocen los derechos al agua y a la alimentación y el derecho al medio ambiente sano, el derecho a la comunicación e información, el derecho a la cultura y a la ciencia, el derecho a la educación; al hábitat y vivienda; el derecho a la salud; y el derecho al trabajo y a la seguridad social.
Entre los derechos de libertad, los más destacados atribuyen a los ciudadanos ecuatorianos el derecho a la vida digna, la integridad personal, la igualdad formal, la libertad de opinión y pensamiento, el derecho a la rectificación de afirmaciones inexactas en los medios de comunicación, el derecho a tomar decisiones libres sobre su sexualidad, vida y orientación sexual, a tomar decisiones libres, responsables e informadas sobre su salud y la vida reproductiva y se incluyen artículos referentes a los distintos tipos de familias, la definición de matrimonio, de unión de hecho y las normas de protección de los derechos de los integrantes de la familia.
En el capítulo de los derechos de las comunidades, pueblos y nacionalidades, desarrolla una concepción más amplia de derechos que la constitución de 1998 para el pueblo afroecuatoriano y se incorpora y reconoce el pueblo montubio.
En el ámbito de los derechos de participación se establece la presentación de iniciativas popular, la fiscalización de los actos del poder público, la revocación del mandato de los cargos electos, la representación paritaria de mujeres y hombres de forma alterada y secuencial, el derecho de voto para los extranjeros, el voto facultativo para las personas entre 16 y 18 años, para las personas ecuatorianas que viven en el exterior y para los integrantes de las fuerzas armadas y policía nacional. Así mismo se reconoce el derecho a la resistencia, artículo que seguramente será objeto de análisis.
La oposición de la derecha y de la Iglesia Católica
Durante el proceso de discusión del texto constitucional y el período de campañas a favor/ en contra del texto constitucional, la derecha económica y la Iglesia se han manifestado contrarios al texto constitucional.
El alcalde cristiano-demócrata de Guayaquil, líder del autonomismo ecuatoriano y enfrontado al "centralismo" de Correa quedó en una situación "delicada" al declarar antes de la celebración del referéndum: ‘Si gana el Sí me voy a la casa, pero si gana el No podemos seguir luchando por nuestro modelo autonomista’. Por eso, si gana el No, el plan de la oligarquía guayaquileña es de tratar de seguir haciendo lo que les da la gana".
La Conferencia Episcopal denunció repetidamente algunos de los artículos de la constitución a la que caracterizan de abortista y de abrir la puerta al reconocimiento de la libre unión de personas del mismo sexo e hizo un llamamiento a los los curas para que en la misa hicieran proselitismo por el “NO”
Más allá de la Constituyente, el petróleo.
A parte de la aprobación de la Carta Magna, otro de los temas que ha caracterizado la situación política del país se refiere a la explotación de los recursos petrolíferos del país. El ejecutivo ha conseguido cambiar los contratos que rigen a las empresas explotadoras del petróleo, cambiando su régimen de participación al de prestación de servicios. De este modo, el estado tendría la propiedad del petróleo y contrataria a las multinacionales que vienen trabajando en el país Petrobras (Brasil), Repsol-YPF (Estado Español), Andes Petroleum (China) , Perenco (Francia) y City Oriente (Estados Unidos) para que lo extrajeran. Ante las negativas de algunas compañías multinacionales a aceptar este cambio de contratación Correa declaró "Que entiendan las compañías trasnacionales: la banana república se acabó. Aquí las condiciones no las van a poner ellos, las va a poner el país" y ordenó el embargo de bienes de la petrolera Parenco acusada de incumplimiento de contrato y de la constructora, brasileña, Oderbecht por el funcionamiento deficiente de la central hidroeléctrica.
Finalmente, todas las multinacionales se sentaron con el ejecutivo y aceptaron firmar el contrato de prestación de servicios que se empezaría a cumplir después de un año “de transición”. También firmó la española Repsol YPF después que Correa anunciara su expulsión del país y de la mediación del ministro de relaciones exteriores español Miguel Ángel Moratinos y la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez.
Ecuador regresó al OPEP por voluntad del ejecutivo de Rafael Correa después de 15 años de haber abandonado dicho organismo. Actualmente produce 500 000 barriles diarios de crudo, aunque su cuota fijada por la OPEP alcanza los 510 000 barriles es el principal producto de exportación de Ecuador, y representan casi el 35 por ciento del presupuesto del Estado.
Más allá del petróleo
El pasado viernes 3 de octubre, Petroamazonas, la compañía estatal de extracción de petróleo se adentraba en la zona de la Reserva Faunística Cuyabeno, reconocida por su alta biodiversidad. Frente a la violación de su derecho a ser consultados, los miembros de las comunidades impidieron el paso del personal de la compañía a sus territorios. Parece ser que la compañía solo había negociado con un reducido grupo de familias de la comunidad Playas de Cuyabeno, lo que provocó la división de la comunidad, conocida práctica divisionista utilizada por más de 40 años por las compañías extractivas nacionales y extranjeras.
Durante toda la semana, el personal de Petroamazonas, con el apoyo del ejército, intentó ingresar en las comunidades para hacer los trabajos de prospección, pero la resistencia de las comunidades persistía. Finalmente, los militares que acompañaban al personal de Petroamazonas y las comunidades se enfrentaron resultando heridos un militar (de una bomba casera) y dos campesinos (de disparo de bala). Cabe anotar que las comunidades han manifestado su deseo de apoyar la extracción de petróleo, pero con una negociación previa en donde se establezca la participación de la comunidad en los beneficios de la explotación, para lo cual han planteado la creación de un fideicomiso.Por su parte el presidente Correa reconoció que la consulta previa realizada por Petroamazonas había tenido errores pero anunció también que “no va aceptar medidas de hecho ni bravuconadas”.